



Visitamos el orfanato de Nadiad y estuvimos en la sala de cunas con las cuidadoras de los niños que allí tienen.
En la religión hinduista ser discapacitado significa un castigo por haber hecho algo malo en una vida anterior. Por ello muchos de los niños que aquí conocimos tenían algún tipo de discapacidad y probablemente por esto fueron abandonados.