Visitamos un colegio de educación especial para niños con todo tipo de discapacidades (síndrome de Down, autismo, retraso mental, deficiencia visual, síndromes varios...).
Intentaban organizar a los alumnos en grupos según sus capacidades, pero el trabajo con los chavales es muy complicado, puesto que están condicionados por los recursos con los que cuentan. Una educadora debe atender a grupos de entre 15 y 20 niños.
